Estrenando blog (II) 

El último año universitario viajamos a Sicilia, en mi caso para preparar el proyecto de fin de carrera: una tienda online para la empresa de mis tíos.

No recuerdo si ‘Basado en hechos reales’ seguía vivo todavía, o si abrí un nuevo blog para contar la experiencia en Palermo, la verdad. Pero fue después de presentar el proyecto cuando abrí la primera tienda online aprovechando ese trabajo. No sabía nada de comercio electrónico, ni de comercio tradicional, ni tenía dinero para invertir en material, pero siguiendo la filosofía de Zappos, que empezó con un chico que vendía online zapatos que compraba en la tienda de calzado que había debajo de su casa, probé suerte.

Se llamaba FirstTechStore y la verdad es que fue un completo desastre. Cometí muchos errores. El primero y más importante fue pasar mucho, pero muuuuuucho más tiempo programando para mejorar la plataforma que intentando vender: estructuras correctas para SEO, mejores paneles de gestión, automatizaciones,… Un error clásico de informático emprendedor primerizo. Tendemos a ponderar la tecnología de forma muy sesgada anteponiéndola de lo verdaderamente importante de un negocio, que en este caso era vender.

Para la compra de material opté por pequeñas importaciones compradas en DealExtreme: productos baratos fabricados en China con envío gratuito. Hoy hay miles de webs similares, pero por aquel entonces no existía AliExpress, y esta página únicamente la conocía un puñado de frikis (hablando en términos generales de población), así que me pareció una buena forma de empezar.

Como dije, fue un desastre. Tenía alguna venta muy esporádica y el proyecto duró el tiempo que tardé en cansarme de mejorar tontamente el código del programa.

Después de eso pasé una temporada sin hacer nada y cuando recuperé fuerzas abrí una nueva tienda online. Esta vez usé un WordPress con Woocommerce. Mucho más sensato.

TO BE CONTINUED…

Esta entrada forma parte de una colección de artículos recogidos en “Los orígenes“.

Estrenando blog, otra vez…

Llevo unas cuantas webs a mis espaldas.

Si no contamos las páginas cutrísimas de la época del instituto, llenas de gifs y con muy poca utilidad, se podría decir que la primera web decente fue en el tercer año de universidad, cuando estuve de erasmus en Lyon. Nunca fui un usuario de Facebook muy implicado pero quería contar mi experiencia a las personas cercanas, así que abrí una página en blogger para ellos.

Al volver a Coruña, un blog llamado “Se cuece Lyon” no tenía mucha continuidad, por lo que arranqué mi primer proyecto personal llamado “Basado en hechos reales”. En esa web contaba todo aquello que veía o leía que me parecía interesante, y me sirvió para aprender lo básico del mundo blog: analytics, posicionamiento, publicidad,… No tenía miles de visitas, por supuesto, pero me gustaba. Como recompensa, durante los varios años que duró la experiencia recibí unos cuantos cheques de 100 USD de Google Adsense que me supieron a millones.

Sin duda fue a la vuelta del erasmus cuando germinó en mi el interés por emprender online. Cualquier idea me parecía buena, me motivaba y alucinaba con historias conocidísimas como la página del millón de dólares o no tan conocidas como la web de juegos flash online que había hecho un estudiante de informática renegado de mi antigua residencia, expertísimo en SEO, al que se le acumulaban los miles de dólares en Adsense sin saber como gestionar tanto dinero.

Hicimos muchas cosas esos años:

– Una copia mala de la web de juegos llamada juegosdiariosonline.com, que tuvo un pico de visitas tremendo al principio y que se hundió en el más oscuro abismo cuando Google descubrió que teníamos un crawler que parseaba webs y metía el contenido duplicado en nuestra página.

– También compramos tetasygoles.es, en una genial y original ideal (nótese la ironia) de juntar dos pasiones, de este y muchos países del mundo. Creo que por suerte nunca llegamos a hacer nada con el dominio, aunque por aquel entonces no había muchas combinaciones del estilo en internet.

– Abrimos un blog con muchos protagonistas y muy pocos escritores que, sorprendentemente, sigue ahí, viviendo en las tripas de la historia de internet. Aunque creo que no llegué a publicar nunca en el: Te lo dice un amigo.

Algún día hablaré de esas personas del inicio, cuando empezó todo, que fueron iconos a seguir en algunos aspectos, pero hoy ya llega de rollo para una primer entrada.

TO BE CONTINUED…

Esta entrada forma parte de una colección de artículos recogidos en “Los orígenes“.