Estrenando blog (III)

Cuando decidí volver a intentarlo con una tienda online me centré principalmente en el posicionamiento. Para el tipo de productos que tenía no había una gran demanda de búsquedas en Google, pero poco a poco llegaban las primeras ventas. Empecé por “chafalladas” que todavía tenía por casa de la otra vez, compré algunas cosas un poco más grandes y también aproveché el comercio de calzado de mis tíos para ofrecer sus productos. La tienda funcionaba dentro de lo razonable para ser un aprendiz, aunque los artículos eran muy baratos, los beneficios de cada venta muy pequeños y el número de compras demasiado bajo.

No tenía capacidad para ofrecer los regalos más chulos que vendían otras empresas, al menos con el planteamiento que había hecho hasta el momento, así que propuse a mi hermana y a mi cuñado escribir un blog donde recoger esas cosas molonas que había a la venta en internet para darlas a conocer a la gente. No había negocio en el planteamiento inicial, simplemente por probar a hacer algo… y les gustó la idea, así que a finales de 2010 nació Regalopedia, un dominio que todavía me sigue pareciendo chulísimo.

La web posicionó muy bien desde el principio a pesar de que hicimos muchas barbaridades en términos de SEO que todavía estamos arrastrando en la actualidad (el no saber). De vez en cuando aprovechaba para hacer autobombo de mi tienda online, pero claramente Regalopedia era lo que más me motivaba y el proyecto que tenía mayor potencial.

Pusimos Google Adsense, pero cuando vimos que el volumen de visitas era suficientemente grande (para nuestra estructura) y estable, empezamos a trabajar con plataformas de afiliación, mucho más rentables en este sector, y útiles para nuestros visitantes, que encontraban fácilmente las tiendas que vendían los productos molones que nosotros publicábamos.

Al final acabé cerrando la tienda online y dedicándome únicamente a Regalopedia en lo personal. En lo profesional ya hacía un tiempo que había empezado a trabajar en Denodo, empresa a la que tengo especial cariño y sobre la que hablaré en algún momento.

Poco a poco crecíamos en visitas y contenido, llegando a los 2.000 artículos publicados en el blog a día de hoy, todos escritos “a mano” con contenido único, tratando de escapar de las penalizaciones por duplicidades en Google. El paso natural de una web de afiliados centrada en los regalos era ofrecer directamente los productos, y eso fue lo que hicimos hace más o menos 3 años. Al principio arrancamos con muy pocas referencias que fuimos ampliando al mismo tiempo que disminuíamos los enlaces de afiliación. A día de hoy tenemos 1500 productos en la tienda y, progresivamente, desaparecerán todos los enlaces a plataformas de afiliados.

Pero eso será con el tiempo, porque como diré en muchas entradas posteriores, todavía somos muuuuy pequeños y no es fácil abordar las necesidades de un negocio como este con dedicación parcial y nuestra estructura… 

En la próxima entrada contaré el inicio de Cleventy y fin de la mini historia de presentación.

TO BE CONTINUED…

Estrenando blog (II) 

El último año universitario viajamos a Sicilia, en mi caso para preparar el proyecto de fin de carrera: una tienda online para la empresa de mis tíos.

No recuerdo si ‘Basado en hechos reales’ seguía vivo todavía, o si abrí un nuevo blog para contar la experiencia en Palermo, la verdad. Pero fue después de presentar el proyecto cuando abrí la primera tienda online aprovechando ese trabajo. No sabía nada de comercio electrónico, ni de comercio tradicional, ni tenía dinero para invertir en material, pero siguiendo la filosofía de Zappos, que empezó con un chico que vendía online zapatos que compraba en la tienda de calzado que había debajo de su casa, probé suerte.

Se llamaba FirstTechStore y la verdad es que fue un completo desastre. Cometí muchos errores. El primero y más importante fue pasar mucho, pero muuuuuucho más tiempo programando para mejorar la plataforma que intentando vender: estructuras correctas para SEO, mejores paneles de gestión, automatizaciones,… Un error clásico de informático emprendedor primerizo. Tendemos a ponderar la tecnología de forma muy sesgada anteponiéndola de lo verdaderamente importante de un negocio, que en este caso era vender.

Para la compra de material opté por pequeñas importaciones compradas en DealExtreme: productos baratos fabricados en China con envío gratuito. Hoy hay miles de webs similares, pero por aquel entonces no existía AliExpress, y esta página únicamente la conocía un puñado de frikis (hablando en términos generales de población), así que me pareció una buena forma de empezar.

Como dije, fue un desastre. Tenía alguna venta muy esporádica y el proyecto duró el tiempo que tardé en cansarme de mejorar tontamente el código del programa.

Después de eso pasé una temporada sin hacer nada y cuando recuperé fuerzas abrí una nueva tienda online. Esta vez usé un WordPress con Woocommerce. Mucho más sensato.

TO BE CONTINUED…

Esta entrada forma parte de una colección de artículos recogidos en “Los orígenes“.

Estrenando blog, otra vez…

Llevo unas cuantas webs a mis espaldas.

Si no contamos las páginas cutrísimas de la época del instituto, llenas de gifs y con muy poca utilidad, se podría decir que la primera web decente fue en el tercer año de universidad, cuando estuve de erasmus en Lyon. Nunca fui un usuario de Facebook muy implicado pero quería contar mi experiencia a las personas cercanas, así que abrí una página en blogger para ellos.

Al volver a Coruña, un blog llamado “Se cuece Lyon” no tenía mucha continuidad, por lo que arranqué mi primer proyecto personal llamado “Basado en hechos reales”. En esa web contaba todo aquello que veía o leía que me parecía interesante, y me sirvió para aprender lo básico del mundo blog: analytics, posicionamiento, publicidad,… No tenía miles de visitas, por supuesto, pero me gustaba. Como recompensa, durante los varios años que duró la experiencia recibí unos cuantos cheques de 100 USD de Google Adsense que me supieron a millones.

Sin duda fue a la vuelta del erasmus cuando germinó en mi el interés por emprender online. Cualquier idea me parecía buena, me motivaba y alucinaba con historias conocidísimas como la página del millón de dólares o no tan conocidas como la web de juegos flash online que había hecho un estudiante de informática renegado de mi antigua residencia, expertísimo en SEO, al que se le acumulaban los miles de dólares en Adsense sin saber como gestionar tanto dinero.

Hicimos muchas cosas esos años:

– Una copia mala de la web de juegos llamada juegosdiariosonline.com, que tuvo un pico de visitas tremendo al principio y que se hundió en el más oscuro abismo cuando Google descubrió que teníamos un crawler que parseaba webs y metía el contenido duplicado en nuestra página.

– También compramos tetasygoles.es, en una genial y original ideal (nótese la ironia) de juntar dos pasiones, de este y muchos países del mundo. Creo que por suerte nunca llegamos a hacer nada con el dominio, aunque por aquel entonces no había muchas combinaciones del estilo en internet.

– Abrimos un blog con muchos protagonistas y muy pocos escritores que, sorprendentemente, sigue ahí, viviendo en las tripas de la historia de internet. Aunque creo que no llegué a publicar nunca en el: Te lo dice un amigo.

Algún día hablaré de esas personas del inicio, cuando empezó todo, que fueron iconos a seguir en algunos aspectos, pero hoy ya llega de rollo para una primer entrada.

TO BE CONTINUED…

Esta entrada forma parte de una colección de artículos recogidos en “Los orígenes“.